domingo, 2 de noviembre de 2008

Mariposas

Aletea tu amor hasta mi alero
y leve cual paloma en él se posa.
¿Acaso mi tristeza dolorosa,
o mi sentido llanto, fue certero
para captar tu ser de mariposa?

Ese leve contacto, el roce suave,
y el zureo tan dulce de tu boca
han insuflado en mí fuerza de roca,
para llevar a puerto vieja nave
que al llanto y la tristeza ahora revoca.

Gracias amor por tu bendita mano
que, esparciendo el perfume de la rosa,
me ha transformado el alma de cristiano
en un vuelo fugaz de mariposa...